El Departament de Salut señala que el tiempo máximo entre la detección y la operación de una patología se sitúa en torno a los ocho meses, cifra que se quiere reducir al medio año
«Hace cosa de cinco años noté un bulto en la barriga que no me gustó y decidí ir al médico, en el Hospital Santa Tecla. Me dijeron que tenía una hernia umbilical, pero que no hacía falta operarla si no se estrangulaba. Les hice caso, pero al cabo de tres años empezó a ser molesta y un médico del Hospital Joan XXIII me aconsejó operarla y me puse en lista de espera». Pasado más de un año, Juan Gómez, un tarraconense de 61 años, decidió llamar a Atenció a l’Usuari del centro hospitalario para preguntar qué sucedía: «Esté usted tranquilo, que está todo bien, ya le llamaremos; me dijeron». Hace una semana, Gómez fue al Joan XXIII para conocer la evolución del caso, ya que lleva casi dos años en la lista de espera.
La Atenció a l’Usuari del hospital de referencia del Camp de Tarragona ha confirmado «la notificación de un paciente que lleva 22 meses en lista de espera» y añade que «estamos estudiando el caso porque es una situación inusual». Una de las posibilidades que baraja el centro hospitalario es que se haya traspapelado el caso, hipótesis que defiende el mismo Gómez, ya que «el martes volví al Hospital Joan XXIII y me reiteraron que dentro de unos días me volverían a llamar». El afectado pide una solución rápida porque la hernia empieza a ser molesta.
No quieren en verano
El delegado territorial de Salut en el Camp de Tarragona, Felip Infiesta, califica dicha situación de «totalmente excepcional», ya que «la operación de hernia es uno de los procedimientos que se garantizan en menos de seis meses». El delegado territorial concreta que «analizaremos el caso con mucho detenimiento para determinar las causas». Además, Infiesta adelanta que las cifras del primer semestre «apuntan a que hemos reducido la lista de espera» y en el Hospital Joan XXIII «se hace un gran esfuerzo para reducir al máximo el tiempo que transcurre desde la solicitud de la intervención hasta la misma operación».
En relación a la reducción de la actividad programada de los hospitales del Camp de Tarragona –y también de las intervenciones de hernia– durante los meses de verano, el delegado territorial de Salut destaca que «no es que se dejen de practicar, sino que es el propio ciudadano quien no se quiere operar durante estas fechas». Infiesta añade que «las operaciones de cataratas y de hernia procuran no hacerse durante estos meses porque el paciente prefiere esperar a que pasen las vacaciones». De todas formas, «también existen los pacientes que prefieren operarse durante estas fechas», concreta. A Juan Gómez no le importaría ser operado mañana mismo.
Las prótesis, las más lentas
Según destacan las últimas cifras facilitadas por el Departament de Salut, las operaciones de prótesis de cadera y de rodilla siguen siendo las que generan las listas de espera más largas. En el segundo tipo de intervención, los pacientes del Camp pueden tardar más de ocho meses en ser operados, mientras que la media catalana se sitúa en torno al medio año. Sin embargo, Felip Infiesta remarca que «la espera para operar de prótesis de rodilla se ha reducido considerablemente», ya que apenas hace dos se situaba en 18 meses. El delegado territorial de Salut señala que «nuestro objetivo es reducir a un máximo de medio año las listas de espera de las intervenciones».