Seis años después de iniciar la exportación, la empresa se halla presente en 28 países, que suponen ya cerca del 20% de la facturación. El vermut Yzaguirre y la sangría Simó son las estrellas
Rafel Villa -
el morell -
21/07/2008 12:28
Crecimientos del 10 al 12% en los últimos años han llevado a Cellers Sort del Castell, empresa elaboradora del vermut Yzaguirre, a ampliar su bodega duplicando el espacio. Así gana superficie para embotellado, envejecimiento y logística. La ampliación, en la que se han invertido 1,4 millones, comenzó el pasado mes de octubre y ha finalizado recientemente –aún se están entrando los últimos toneles de madera–, y con ella el edificio, inaugurado en 1999a la entrada de El Morell, pasa a tener unos 5.000 metros cuadrados.
La clave del crecimiento es, especialmente, el incremento de las exportaciones, una herramienta que Sort del Castell empezó a explotar hace seis años y que ya supone cerca del 20% de las ventas. Principalmente, los países con los que hay relaciones comerciales habituales se hallan en Europa, aunque también existe una fuerte implantación en Japón, México y algunos países del África subsahariana. Este año se ha participado en misiones comerciales a África, Centroamérica, Chile y Croacia, y se insistirá para acabar de abrirlos como mercados y establecer unas ventas periódicas. La empresa está presente ya en 28 países.
Sort del Castell pertenece a los hermanos Josep, Carme y Jordi Salla, establecidos en Tarragona en 1975 pero que proceden de Omells de na Gaia, localidad del Urgell en la que tienen otra bodega que produce vinos de la DO Costers del Segrebajo la marca Monestir del Tallat. En la bodega de El Morell producen varios tipos de vermut: la marca Yzaguirre, con una tradición centenaria –se sigue la misma fórmula que estableció en 1884 Enrique Yzaguirre en Reus–, en variedad normal y reserva, los vermuts Simó, vinos dulces y generosos, así como la sangría de marca Simó, destinada especialmente a la restauración.En las mejores cocinas. Pero sin duda la estrella es el vermut Yzaguirre, en el que más esfuerzos se han volcado por tratarse de un producto de calidad contrastada no sólo históricamente –siempre ha tenido buena fama en el mercado madrileño, tradicional consumidor de vermut de grifo– sino en la actualidad que marcan nombres como Ferran Adrià, Carme Ruscalleda o Carles Abellán, que utilizan este vermut en la elaboración de algunos de sus platos y como marca de referencia para los aperitivos. «El Yzaguirre Reserva es un producto en el que cada año aumentamos el volumen de ventas. Ya estamos cerca de las 300.000 botellas, que se venden a través del canal gourmet y de la alta restauración, así como en regalos de empresa. Es el que ha dado el nombre a la empresa y que aparece con una valoración alta en las revistas especializadas», afirma Gregori Luengo, director de Exportaciones de Sort del Castell. Pese a que para el aperitivo más casero se utilizan las modalidades más tradicionales por su precio compettitivo, cuando se busca un producto de calidad se acude al reserva.
Después del descenso de consumo que se produjo en los años 80, en los últimos años se está recuperando el hábito del vermut a la hora del aperitivo, aunque en dura rivalidad con la cerveza y, en otros países europeos, luchando también con los amaretto o campari. Una creciente tendencia sitúa el vermut como bebida también de media tarde e incluso de noche, como un trago largo solo o combinado con limonada.La segunda gran línea de la empresa es la sangría Simó, obtenida con la mezcla de vinos tintos y extractos naturales de frutas mediterráneas, sin pasteurización y con una graduación de nueve grados. Presentada en botella de litro y medio y en bag in box de cinco litros con grifo, la sangría se comercializa a través de la gran distribución pero, sobre todo, se destina al sector de la restauración de la Costa Daurada y de Barcelona, puesto que facilita mucho la labor de los profesionales, que únicamente tienen que añadir hielo para servirla al comensal. Además, al no mezclar diferentes tipos de alcohol como se hace en la sangría tradicional, evita la temida resaca. En conjunto, se manejan en esta bodega unos 2,5 millones de litros, de los que 1,5 millones son vermut, medio millón sangría –que también crece en la exportación, especialmente a Nigeria– y el resto son vinos dulces. La empresa ha apostado por la especialización en los vermuts y en la sangría, dejando en un segundo plano los vinos generosos.