El derribo de las antiguas casa de la plaza de La Patacada es el primer paso de una de las transformaciones más importantes del barrio del Carme. A principios de setiembre se iniciarán las obras, que prevén entre otras, la construcción de un parking y un centro cívico
Judit Pinazo -
08/08/2008 08:30
Esta semana se han dado los primeros pasos para empezar el camino de una de las transformaciones más importantes del barrio del Carme de Reus que contempla el proyecto de reforma integral de este barrio reusense, financiada por la Llei de Barris de la Generalitat. Esta semana, casi con cuatro meses de retraso –deberían haber empezado en mayo pero la obras de la instalación de la recogida neumática en algunas calles del barrio, han retrasado el proceso– han empezado las tareas de derribo de los antiguos edificios que colindan con el parking de La Patacada. Sobre este solar y el hasta ahora aparcamiento de superficie, se construirá un parking de dos plantas con capacidad para cien vehículos y se levantará un centro cívico, viviendas tuteladas destinadas a la tercera edad, además de acoger el Casal de les Dones y el Centro Cívico.
La transformación de este espacio supondrá un gran cambio para el barrio. Para algunos vecinos un ‘lavado de cara’ muy necesario y que debería ir a más. Anna Güell es vecina del barrio y se muestra muy esperanzada de que las obras que se han iniciado esta semana revitalicen el barrio y lo hagan más atractivo. Y es que -asegura Anna– el barrio está un poco olvidado y con un aspecto «muy abandonado y muy sucio». Según esta vecina, esto provoca que sea un barrio poco atractivo para ir a vivir . Aunque ven con muy buenos ojos la remodelación, los vecinos desean que las obras terminen lo antes posibles y se quejan del continúo estado en obras del barrio. «Cuando no es una calle es la otra, y no acaban nunca. Aquí la mayoría de vecinos somos mayores y tenemos mucha faena para pasear por la calles», comenta Anna.
Otra de las necesidades del barrio –asegura Anna– es una mayor presencia de equipamientos públicos y espacios para la gente de la tercera edad, mayoritaria en el barrio. «Me gusta participar en muchas actividades para distraerme y actualmente tengo que ir a centros cívicos de otras zonas. Cuando éste esté construido podré hacer lo mismo sin salir de mi barrio».
El nuevo centro cívico, que netraría en funcionamiento a finales de 2010, es el proyecto más importante que prevé el plan integral del barrio y estará distribuido en una única planta de 1.271 metros cuadrados. Junto a él se ubicará el Casal de les Dones.
Cristina Gatell es también vecina del Carme desde hace muchos años. Ve con muy buenos ojos la construcción de nuevos equipamientos, aunque se muestra muy crítica con el estado general del barrio. «Está muy bien, que por fin se fijen en nuestro barrio, ya le tocaba. Está todo muy sucio, muy viejo y se ha convertido en un barrio donde cada vez hay más inseguridad. Esperemos que la remodelación ayude a cambiar esta situación», reclama.