El Forn Sistaré se instaló en la calle Ample en 1910. En la actualidad trabaja al frente del negocio la cuarta generación de panaderos, que cuenta con nueve tiendas en Reus y una en Tarragona. El negocio celebrará el centenario con el traslado de la fábrica al polígono Agro-Reus
Francesc Gras -
Reus -
24/07/2008 08:39
La historia del Forn Sistaré la cimentaron Pere Sistaré y Carme Miró en 1910, bisabuelos de Xavier y Josep Tomàs, con la adquisición de un pequeño horno en la calle Ample, propiedad de unos familiares suyos. Esta joven pareja de La Secuita adquirió el local con la intención de establecerse en la ciudad al frente de un negocio próspero por aquel entonces. «Se quedaron con la panadería el mismo día de su boda y pasaron la noche de bodas trabajando con el pan», añade Xavier Pàmies, que recuerda este episodio de la historia del negocio tal y como se la contó su bisabuelo.
En el arrabal de Jesús
El establecimiento se asentó en la calle Ample con el nacimiento de Josep Sistaré, que con los años, se pondría al frente del negocio del pan. Pero la llegada de la Guerra Civil obligó al abuelo de la generación actual a detener durante tres años la producción porque los bombardeos destrozaron la tienda. Pero el negocio se reabrió durante los años posteriores en unos bajos del arrabal de Jesús, donde en la actualidad se encuentra la pastelería Poy.
En 1942 nació Carme Sistaré, la tercera generación, y la panadería se instaló otra vez en la calle Ample. Con 22 años, Carme Sistaré se casó con un panadero de Gratallops que fue el responsable de volver a reactivar el negocio de manera definitiva. «El horno de roble de Gratallops todavía existe aunque hace años que no funciona», apunta Josep Tomàs.
Él y su hermano Xavier, la cuarta generación, se hicieron cargo del negocio en 1986. Su primera tarea fue la reforma de la tienda y de los bajos de la travesía de Sant Antoni, donde se encuentra actualmente el horno, pasando del de leña al de gas. Pero la tarea de estos hermanos ha sido la ampliación y diversificación del negocio.
Actualmente, Forn Sistaré cuenta con una plantilla de 44 trabajadores y nueve tiendas – ocho en Reus y una en Tarragona – y un local dedicado a la fabricación artesanal de helados. Las novedades no terminan aquí, ya que con motivo del centenario del comercio, en 2010, estos dos reusenses están trabajando en el traslado al polígono Agro-Reus. «El problema es que el horno se nos ha quedado pequeño. Con más de 200 referencias distintas necesitamos mucho espacio», apunta Xavier, quien con una sonrisa en la boca matiza que la historia del terreno en el polígono tiene un recorrido de 100 años.
Al parecer, sus bisabuelos eran propietarios de unas cuantas casetas que se utilizaban como vestuarios en la playa de Llevant en Salou. Pere y Carme cambiaron las casetas por una finca donde ahora se encuentra Agro-Reus
Estos dos apasionados de amasar la harina afirman que abandonarán el local con cierta tristeza ya que han pasado muchas, «muchísimas» horas. «Cuando empezamos las jornadas de trabajo eran maratonianas y en más de una ocasión nuestro abuelo bajaba a la fábrica con una paella o subíamos todos los trabajadores a comer a su casa», recuerda Xavier, mientras que su hermano rememora los días en que iban a repartir el pan de pequeños con bicicleta y triciclo.
El vínculo que el Forn Sistaré ha establecido con la ciudad a lo largo de sus casi cien años de vida deja multitud de vivencias como, por ejemplo, que durante 35 años estuvieron haciendo el pan para el local Viena de la calle Llovera. La última ha sido la elaboración de más de 40.000 baguettes durante la fiesta de presentación del Basilisc.