Tarragona estará representada por seis mujeres en los Juegos Olímpicos de Pekín. Ayer se confirmó la presencia de las atletas Laia Forcadell (Tortosa, 400 metros vallas), Berta Castells (Torredembarra, lanzamiento de martillo), Irache Quintanal (Reus, lanzamiento de peso) y Natalia Rodríguez (Tarragona, 1.500 metros), que se unen a las ya clasificadas Andrea Fuentes (Valls, natación sincronizada) y Sònia Franquet (Ascó, pistola de aire y pistola deportiva). Las circunstancias han querido que sean todo mujeres las clasificadas, un hecho insólito en la historia del olimpismo tarraconense desde que la nadadora tarraconense Sylvia Fontana se convirtiera en la primera de nuestras olímpicas en un ya lejano 1976, cuando acudió a la cita de Montreal. Hasta ahora, a lo largo de la historia de los Juegos de la era moderna, un total de 21 hombres y sólo siete mujeres habían tenido la oportunidad de acudir a la competición por excelencia, cifra ésta última que ahora aumentará hasta nueve ya que tan sólo Forcadell y Franquet son debutantes olímpicos. Es cierto que algunos de nuestros mejores deportistas masculinos han luchado hasta el último momento por acudir a Pekín (el tirador de esgrima ampostino Marc Font fue quien se quedó más cerca de conseguir ese objetivo), pero también que las chicas pisan fuerte. Ya en los Juegos de Atenas se confirmó esa tendencia (la proporción en entonces fue de cuatro mujeres y un solo hombre, Xavier O'Callaghan) Para todas ellas ya resulta todo un premio acudir a Pekín. Ahora sólo falta por saber quién será nuestra primera medallista.