El equipo blanco salió vivo de Mestalla en el partido de ida de la Supercopa gracias a Iker Casillas y al acierto goleador de Van Nistelrooy
El Valencia toma la iniciativa en la Supercopa tras superar por 3-2 al Real Madrid, en un gran encuentro de los locales que fueron muy superiores a los de Schuster, que pese a todo salen vivos de Mestalla gracias a la efectividad de Van Nistelrooy y a las paradas de Casillas.
A pesar de estar aún en la pretemporada, el partido tuvo un ritmo de juego muy alto, con gran intensidad, y fue un gran espectáculo, en el que el Valencia fue superior a un rival cuyo juego colectivo fue inexistente en la primera hora del choque. Y es que el Valencia saltó al terreno de juego dispuesto a demostrar que ya ha despertado de la pesadilla que fue la pasada campaña.
Los de Unai impusieron un intenso ritmo y no tardó mucho en disponer de claras ocasiones de gol, pero como ya es habitual en las últimas campañas, el meta Casillas salió al rescate de su equipo. El Real Madrid sólo inquietaba en las jugadas a balón parado, aunque Van Nistelrooy dio muestras de su instinto asesino y la primera que tuvo, tras un gran control, la convirtió en el 0-1.
El Valencia no se descompuso. Siguió fiel a los parámetros con los que había saltado al campo. Y en la seguna parte encontró recompensa a su mejor juego en apenas cinco minutos. Un zurdazo de Mata ponía las tablas en el marcador, y apenas cuatro minutos después, Villa culminaba la remontada con el segundo gol.
Schuster, con un doble cambio, dio entrada a Ramos y Robben para tratar de cambiar la imagen de su equipo. El habilidoso extremo asistió a Van Nistelrooy para que empatara el partido. El Real Madrid se transformó y comenzó a llegar con peligro, aunque el Valencia no le perdió la cara al choque y, con mucha ambición, buscó de nuevo con ahínco una victoria que logró en el 80’.