Después de cinco temporadas en el cuerpo técnico grana, el club ha decidido no renovarle contrato: se marcha decepcionado con el presidente, al que acusa de no haber cumplido su palabra
Francisco Montoya -
12/08/2008 11:02
¿Con qué se queda de estos cinco años?
Con muchas cosas. He trabajado con grandes entrenadores como Jordi Vinyals, Luis César o Javi López, un técnico al que por desgracia no se le dio todo lo que merecía. Me quedo también con que me he integrado y he hecho amistades en una ciudad nueva, que siempre es difícil. Sobre todo, me quedo con la amistad que he forjado con Kiko Ramírez y con la grandísima relación que mantendré con el único verdadero presidente que ha tenido el Nàstic en este tiempo, Josep Maria Andreu. Tengo una relación muy estrecha con él, de mucha confianza. Nos decíamos las cosas a la cara. Él me preguntaba y yo como hombre de club respondía.
Se le ve enfadado.
Lo estoy. La decepción más grande me la he llevado del presidente actual porque no ha cumplido su palabra conmigo. A mitad de temporada tuve la posibilidad de dejar el Nàstic, y, aunque en realidad nunca tuve la idea de irme, se lo hice saber porque me quedaban cinco meses de contrato y quería saber qué intenciones tenían respecto a mí. Él me dijo que estuviera tranquilo, que yo era hombre de club y que a final de temporada todo quedaría arreglado. Por eso me ha decepcionado: no ha cumplido su palabra. Además, las formas no han sido correctas. Se ha estado escondiendo y le ha costado dar la cara.