El Xalet Villa Enriqueta, en el paseo Jaume I de Salou, convertido ahora en restaurante sigue dando quebraderos de cabeza al consistorio. El último capítulo está en manos de la Fiscalía
Es difícil de explicar todo el revuelo que está causando en Salou la licencia de obras y apertura del restaurante Vil·la Alexandre, ubicado en pleno paseo Jaume I y que fue concedida por el anterior equipo de gobierno (FUPS-PP-CiU).
Ayer contábamos como cuatro altos funcionarios municipales han recibido una querella por los informes favorables que redactaron en su día, como marca la normativa y a instancias de la comisión de gobierno- para que se diera el visto bueno a su apertura. Se trata de una querella interpuesta por Jorge Segovia, propietario del inmueble vecino, el Xalet Bonet.
Las últimas horas se ha rizado el rizo y en este caso, quien deberá declarar ante la Fiscalía de Tarragona es el mismo alcalde de Salou. Éste, según el ex edil de Urbanismo -Esteve Ferran Gombau- habría facilitado al propietario del Xalet Bonet un informe-dictamen encargado por el mismo ayuntamiento «cuyo fundamento se limita a cuestionar toda la actividad municipal anterior atacando de forma directa a la licencia otorgada el 24 de septiembre de 2004». El alcalde, sin embargo, aseguraba ayer tras el pleno municipal desconocer que Ferran Gombau había llevado el caso a la Fiscalía.
Los hechos se remontan al pasado 20 de diciembre cuando la arquitecta municipal aseguraba desconocer la entrada administrativa de un informe y que, por lo tanto, no formaba parte del expediente de construcción y apertura del restaurante Vil·la Alexandre. A pesar de ello, si que habría servido como base a la parte contraria (Xalet Bonet) para presentar un escrito de alegaciones cuestionando la oportunidad de la licencia del restaurante.
Tras conocerse estas informaciones, fue Ferran Gombau quien presentó un escrito de denuncia y recusación contra el alcalde de Salou ( 4 de abril) en el que aseguraba que éste había hecho llegar el mencionado dictamen a unas personas «de forma torticera, malintencionada y delictiva (...) con la malévola intención de que sirviera de base para que la parte contraria al Ayuntamiento de Salou dispusiera de información privilegia y secreta para la consecución de sus propios intereses» (conseguir el cierre del restaurante).
Calumnias contra la autoridad
Estas afirmaciones, negadas taxativamente por Banyeres, se pusieron en conocimiento de la Fiscalía por si podían ser costitutivas de un presunto delito de calumnias contra la autoridad (16 de abril de 2008). Fueron aceptadas y han pasado a disposición del juzgado número 5 de Tarragona quien se encargará de tomar declaración tanto al alcalde de Salou como a Esteve Ferran Gombau la próxima semana.
Por otra parte, durante el pleno de ayer, la oposición (FUPS y PP) dio su total respaldo a los cuatro altos funcionarios que han recibido la querella y fue Pere Granados quien invitó al equipo de gobierno a dar ese mismo respaldo a los funcionarios, a lo que el alcalde Banyeres señaló que les daban su apoyo.