Antoni Coll -
Tarragona -
23/06/2008 7:25
Mi admirado Gervasio Sánchez recibió el Premio Ortega y Gasset de El País y aprovechó la presencia de la vicepresidenta y de ministros y ex ministros del PSOE y PP para lanzar un alegato contra la exportación de armas a países en conflicto. Sabe lo que dice.
No sólo ha informado de estos conflictos, sino que se ha implicado hasta el punto de tener cuatro hijos adoptivos, víctimas de las minas anti-personas: una mozambiqueña, un camboyano, un bosnio y una colombiana, ciega por una explosión a los ocho años. Gervasio denuncia que todos los gobiernos de la democracia permitieron estas ventas a zonas en guerra y que en la anterior legislatura de Zapatero se han duplicado.
Informa que España fabrica cuatro tipos de bombas de racimo, de efectos similares a las minas anti personas. No estuve en el acto. Supongo que los gobernantes miraban al techo. No hay peor ciego que el capaz de ver balances de este mercadeo de la muerte y no ver personas mutiladas, la otra cara del negocio.