Antoni Coll -
20/06/2008 7:39
La senadora Clinton alentó a las parejas a «escoger un pueblo y tener un niño». La idea era que el municipio ayudaría a estos padres a tener descendencia, premiando así su colaboración en combatir la crisis demográfica. La economista Jennifer Roback Morse propone que sea la familia más que el Estado la garante de los hijos, cosa que difícilmente sucede si la familia se rompe. En este aspecto aduce cifras preocupantes en el ámbito europeo. Por ejemplo, en países como Francia, Suecia, Bulgaria y Estonia el número de hijos nacidos fuera del matrimonio son ya más que los nacidos dentro.
Otra consideración: la edad a la que una pareja se casa, que era a los 23 años en 1980, es ahora de 29. En muchos casos, por la mentalidad divorcista, los contrayentes apuestan por tener antes sus respectivos sueldos garantizados, como si confiaran más su seguridad futura al mercado o al Estado que al marido o a la esposa.
Pero la familia es el mejor invento, quizá porque nadie la inventó.