Alex Saldaña -
25/07/2008 08:00
Sí, la situación económica se ha convertido ya en la primera preocupación de los españoles, sobre todo de quienes cada vez deben hacer más sacrificios para llegar a fin de mes. Y lo peor es que este colectivo cada día es más numeroso. Y es que la crisis, negada más veces de las que San Pedro negó a Cristo, está aquí y, según todos los pronósticos, parece que ha llegado para quedarse, al menos durante unos años. Ya no es ‘sólo’ que los precios de los alimentos se disparan en los supermercados; que ese maldito índice que se llama euribor y que nadie sabe muy bien de dónde ha salido el condenado encarece cada día más nuestras hipotecas; que a este paso habrá que vender el coche para poder pagar la gasolina; que, mientras todo sube, nuestros salarios se han estancado y se han vuelto incapaces de seguir el frenético ritmo que marca el coste de la vida. No, además ahora el paro ha dejado de ser un fantasma amenazante para convertirse en una cruel realidad. Sí, me temo que, como dijo Bill Clinton, «es la economía, estúpido». Aunque aún haya gente que no lo quiera ver y se entretenga –o pretenda entretenernos– hablando, por ejemplo, de las importantísimas veguerías –¿o vaguerías?–.