Alex Saldaña -
TARRAGONA -
14/06/2008 11:11
El caso del Highland, el restaurante de la Rambla Vella de Tarragona que ha sido expedientado por ejercer como bar musical sin tener licencia para ello, ha puesto al descubierto el desbarajuste que existe en el Ayuntamiento en la regulación del sector del ocio nocturno y, lo que es más grave, el descaro con el que admite que «el 90% de los locales incumple la ley». Incluso un concejal afirma, sin el menor pudor, que «no podemos aplicar rigurosamente la ley para no matar el ambiente de noche de la ciudad».
Me parece escandaloso que un ente público se niegue a acatar la ley, de obligado cumplimiento para todos, incluido el Ayuntamiento de Tarragona. Y si consideran que la ley es mala o perjudicial para la ciudad, pues que la cambien.
Pero mientras esto no suceda, la norma que exista debe ser cumplida. Si no, ¿con qué moral va a multar a quien tienda la ropa fuera de los balcones? ¿o a quien aparque en un lugar prohibido? Y más aún: ¿no parece un doble rasero cerrar unas tiendas en Les Gavarres y permitir que siga abierto un bar musical que, como aquéllas, incumple la ley? O jugamos todos, o rompemos la pelota.