¡Pero que simpático ha sido el señorito politiquillo de Torredembarra! Al parecer este tipo ignora que los extremeños y los andaluces tuvieron que venir a trabajar a Cataluña porque el mismo régimen que el señorito tanto denosta, tuvo a bien hacer todas las grandes inversiones en ciertas zonas muy definidas de España, en lugar de repartirlas por el territorio. Aparte de eso, ese mismo régimen fascista y dictatorial tan denostado era el que hacía que todos los españoles tuvieran que comprar los productos que producía Cataluña, en lugar de productos extranjeros de mucha mayor calidad que estaban fuertemente gravados con aranceles.
El señorito tambien ignora que si hubo algo de educación en las escuelas catalanas de los 60, 70 y principios de los 80 es porque muchísimos profesores de fuera de Cataluña se venían aquí a impartir clases; porque el amor de los catalanes por la cultura les hacía dejar el colegio a los catorce años y ponerse a trabajar en las fabricas. Y es que, claro, las 60.000 pesetas que podía llegar a ganar a un obrero, frente a las 14.000 mensuales que ganaba un maestro en 1977 no tenían color.
La imagen deinsolidaridad que tienen unos pocos se la han ganado a pulso, máxime cuando el dinero que ellos dicen que generan, lo recaudan de toda España. ¿Les suenan Seat, Nissan, Iveco, Zanussi, Roca?. Todas éllas fabrican en Cataluña, junto a muchas más, que venden en el resto de España. Quién sabe, Quizas dentro de unos años sean los extremeños y los andaluces los que tengan que apadrinar a nuestros niños refugiados de la Cataluña independiente... Eso sí, ellos, al contrario que nosotros, no nos negarán ni el pan, ni la sal, ni el agua a nadie.